Si una agencia te propone un modelo de IA «sin alucinaciones», estas son las siete preguntas

Desde septiembre circula por el sector una categoría nueva de herramienta: modelos que no generan texto y devuelven directamente una decisión de una lista cerrada, con su probabilidad. El primero con nombre propio es Jev, de TypeSafe AI, y ya está apareciendo en conversaciones comerciales.

La tecnología tiene sentido y el hueco que ataca es real. Lo que hace falta es saber qué preguntar cuando llegue la propuesta, porque casi todo lo que se está diciendo por ahí viene con las esquinas redondeadas.

Qué es, en dos párrafos

Un modelo de lenguaje normal escribe. Este elige. Tú declaras por adelantado las respuestas posibles y devuelve una, con la probabilidad de cada opción y una puntuación de confianza, en menos de medio segundo.

Sirve para clasificar, enrutar, filtrar, validar y poner controles automáticos en un proceso. No sirve para redactar, resumir ni contestar a nadie.

Las siete preguntas

1. ¿De dónde sale el «cero alucinaciones»? Es la frase que más se repite y significa algo concreto: la salida está obligada a pertenecer al conjunto declarado, así que no puede aparecer un valor inventado. Eso es una garantía de formato. Elegir mal dentro del conjunto sigue siendo posible. Si el proveedor no hace esa distinción cuando se la preguntas, ya sabes con qué nivel de detalle ha leído la documentación.

2. ¿Qué tasa de acierto tiene en nuestros datos? No en los del fabricante. Pide una prueba sobre doscientos o trescientos casos reales tuyos, etiquetados por alguien de tu equipo. Es medio día de trabajo y es la única cifra que significa algo.

3. ¿Qué pasa con los casos de baja confianza? El modelo devuelve una puntuación de confianza, que es su mejor característica y la que más se ignora. Pregunta qué umbral van a poner y qué porcentaje de casos quedará por debajo, porque esos van a una persona. Si nadie ha pensado en esa cola, el ahorro prometido no existe.

4. ¿Cuántas opciones necesita nuestro caso? El tope declarado es de 255 valores de salida. Por encima hay que encadenar dos consultas, que es más trabajo y más latencia. Si tu clasificación tiene mil categorías, esto tiene que estar en el presupuesto desde el principio.

5. ¿Qué cifras son del fabricante y cuáles habéis medido vosotros? Hoy, a septiembre de 2026, no hay evaluaciones independientes reproducibles. Todo lo que circula —las latencias, los multiplicadores de precio, las comparaciones— sale del anuncio de la empresa. El propio fabricante avisa de que sus pruebas se ejecutan desde los portátiles del equipo. Un proveedor serio te lo dirá sin que se lo saques.

6. ¿Qué pasa si sube el precio? El precio de entrada es agresivo y la empresa reconoce por escrito que no puede demostrar que no esté subvencionado. Es lo normal en un lanzamiento y no tiene nada de malo, pero cambia la pregunta: ¿cuánto trabajo cuesta cambiar de proveedor si dentro de un año el precio se multiplica? Si la respuesta es «habría que rehacerlo», eso es una dependencia y debe constar.

7. ¿Cuántas de nuestras llamadas actuales son decisiones y no texto? Esta es la única que deberías poder contestar tú, y decide si toda la conversación tiene sentido. Si la mayor parte de tu gasto en IA produce texto que lee una persona, esta categoría no te afecta.

Señales de que la propuesta está inflada

Si repiten los multiplicadores grandes —cuatrocientas veces más barato, doscientas más rápido— sin decir que salen de un caso de uso concreto del fabricante y que este avisa de que están en el extremo alto, la propuesta está copiada de un hilo.

Si presentan el cero de alucinaciones como una garantía de acertar, lo mismo.

Y si no aparece por ningún lado la palabra «umbral», nadie ha pensado en qué hacer con los casos dudosos, que son los que dan trabajo.

Cómo pedirlo bien

Lo razonable ahora mismo es una prueba pequeña y acotada, con datos tuyos, un proceso concreto y un criterio de éxito escrito antes de empezar: qué tasa de acierto hace falta para que compense y cuánto trabajo manual acepta quedarse.

Esa prueba cuesta poco y responde de verdad. Comprometer un proceso entero a una categoría de producto que tiene tres semanas de vida, no.

Datos tomados del anuncio técnico de TypeSafe AI, firmado por su fundador, Diogo Almeida: Introducing System One Models and Jev. Todas las cifras de rendimiento y precio son del fabricante; no hay evaluaciones independientes reproducibles.